Pretender ser padres como fueron los nuestros, en estos días es una locura.  La velocidad de los cambios tecnológicos y culturales provocan una necesidad de tener muchas más herramientas de lo que ellos necesitaron. Los hijos de esta época enfrentan muchas más amenazas y riesgos de lo que tuvimos que enfrentar nosotros. La globalización de la información, el internet, las redes sociales, que si bien son herramientas útiles y poderosas para crecer, también generan muchos peligros y amenazas que nuestros padres no tuvieron que enfrentar.

Por otro lado la confusión de roles en el hogar también es un factor para tomar en cuenta. Lo que los niños ven y experimentan durante los primeros 6 años en su hogar les queda grabado en el consciente primero y luego en el subconsciente. Cuando crecen  y se encuentran bajo presión, tienden a imitar la misma conducta u opuesta a la que vieron en sus padres.

Estoy seguro que en algún momento usted escucho o dijo,  “yo trabajo y merezco tener descanso en casa”. Y sin duda, el hombre necesita descansar, pero eso no debería ser la excusa para abandonar su responsabilidad de ser  líder de su hogar. Y gran parte de ese rol es amar, cuidar, educar, disciplinar y jugar con sus hijos. Lo mas triste es que si usted no lo hace, alguien lo hará y no siempre la persona con buenas intenciones.

Mi intención al escribir este blog es regalarle 2 herramientas, que puede usar para potenciar su rol de padre. Para que usted pueda desarrollar relaciones mas significativas y profundas con sus hijos, para que pueda lidiar con la titánica tarea de ser padres en medio de la vorágine de las responsabilidades y actividades en el trabajo, las cuentas por pagar, ademas de ayudarles a alcanzar todo su potencial en la vida.

Estas herramientas son el coaching y la mentoria.

1. Conviértase en un Padre – Mentor para sus hijos.

El mentor es un modelo, asesor, fuente de inspiración y estimulo para la superación, ejerce influencia positiva y proyecta admiración y respeto en el hijo. El mentor es una figura de referencia con experiencia, tiene una trayectoria vital y valores que transmitir. El padre- mentor es el “superhéroe”, todo lo sabe y todo lo puede para sus hijos.

El padre – mentor se enfoca en compartir conocimientos, habilidades, experiencias para “gestionar” el desarrollo de las competencias de sus hijos y ayudarles a alcanzar su potencial. Aunque este rol lo puede ejercer toda la vida, es más útil en los primeros años de los hijos.

Sin embargo el ser coach, es un rol que se hace necesario en la medida que los hijos van creciendo.

2. Conviértase en un Padre – Coach para sus hijos.

Cuando nuestros hijos crecen,  su  confianza natural crece, sienten que pueden resolver sus temas solos y muchas veces nosotros los padres consideramos que no están listos para tomar sus propias decisiones y no queremos que se hagan daño. Al punto que no los dejamos hacer las cosas por si mismos. Y este es el mayor peligro. Es en este proceso que el Coaching sobre nuestros hijos se convierte en una herramienta valiosa para permitirles descubrir su potencial y ayudarles a desarrollarse al máximo.

El objetivo del coaching es el de detectar aquellas habilidades o competencias que posee la persona y no las está desempeñando de manera correcta en su puesto de trabajo. Es el proceso que ayuda a encontrar el camino más eficiente para llegar a conseguir los objetivos marcados gracias a sus propias habilidades. El Coaching es una herramienta actual, válida para la familia, no solo para el mundo empresarial.

Al no conocer esta herramienta y no ejercer este rol, nosotros como padres tendemos a “decirles” a nuestros hijos como hacer las cosas en vez de ayudarles a que ellos descubran como hacer las cosas.

El coach no aconseja, ni recomienda, sino que ayuda al “cliente” a encontrar sus propias respuestas a través de preguntas poderosas. El coach no “dicta” sus conocimientos y experiencia, más bien ayuda al  “cliente” a aprender de su experiencia y conocimientos que están guardados.

 

 

Diferencias entre Mentoria y Coaching

  • El mentor aconseja y recomienda; el coach hace preguntas poderosas.

  • El mentor se enfoca en el ser, el coach en el rendimiento.

  • El mentor es un experto en el tema que va a educar; el coach es un experto en coaching.

  • El mentor muestra el camino; el coach ayuda a desarrollar las habilidades para caminar el camino.

  • El mentor enseña el como, el coach ayuda a descubrir el por que.

Como usted ve, si nosotros los padres tomamos un poco de tiempo para desarrollar estas herramientas de mentoria y coaching, nuestros hijos tendrán mayores probabilidades de salir victoriosos frente a las diferentes amenazas con las que tienen que lidiar y nosotros podríamos seguir siendo los “superhéroes” de nuestros hijos no solo durante su infancia, sino para toda la vida.

Estaremos dejando un buen legado a nuestra familia y a la sociedad, además, nuestro pasar en la vida será más llevadero y con menos sustos.

¡¡Feliz dia del padre!!

Tito Ramos S.

Phd. Psicología familiar, Lifes & Executive Coach